Joyas a medida: argollas, anillos y cadenas según tu boceto
De qué se compone el precio de una joya
Una joya a medida se calcula con varias partes: el valor del metal según su peso, el trabajo del joyero, las piedras, los acabados y los materiales para hacer el modelo. Dos ofertas para unas “argollas de oro” pueden ser muy distintas porque una pesa 3 gramos y la otra 6, porque la pureza del oro cambia o porque la fundición se reemplazó por trabajo hecho a mano.
En BlaBlaPrice describes la pieza una sola vez y los joyeros responden en el chat con un precio o con lo que lo determina. Ven en qué lugar queda su oferta frente a las demás, así que compiten por tu pedido. Es gratis para quien compra y los contactos permanecen ocultos hasta que eliges a un joyero.
Metal, pureza y color
El oro se vende en distintas purezas, por ejemplo 10, 14 o 18 quilates. Cuanto más alta es la pureza, más oro puro tiene la pieza y más cara es, pero el de menor pureza resiste mejor el uso diario. El color depende de la aleación: oro amarillo, rosado o blanco. El oro blanco suele llevar un baño de rodio y con el tiempo hay que renovarlo. La plata y el platino tienen sus propias particularidades, así que pregunta al joyero qué conviene más para tu pieza.
El peso es el factor principal del costo, por eso el joyero necesita la talla o un peso aproximado en gramos. Para un anillo, la talla del dedo; para una cadena, el largo y el grosor del eslabón.
Boceto, modelo 3D y piedras
Si tienes un boceto o una foto de referencia, adjúntala a tu solicitud. Si no, el joyero te propondrá un diseño; en ese caso conviene acordar cuántos cambios incluye el precio. Las piezas más complejas se hacen con un modelo 3D y fundición, las más sencillas a mano. Las piedras pueden ser diamantes, circonias o piedras de color. Si quieres un diamante, indica los quilates y la calidad que buscas; el joyero te mostrará el certificado si lo hay.
Qué indicar en tu solicitud
- Pieza: argollas, anillo, dije, aretes, cadena, sello.
- Metal y pureza: por ejemplo, oro blanco de 14 quilates.
- Boceto: si tienes un dibujo o una foto, o si hay que crear el diseño.
- Piedras: tipo, cantidad y quilates.
- Talla y peso: talla del dedo, largo de la cadena, peso aproximado en gramos.
- Tu propio metal: si llevarás oro viejo para fundir.
- Grabado: texto y lugar.
- Plazo: para qué fecha lo necesitas.
- Ciudad: dónde debe estar el joyero.
- Presupuesto: si quieres mencionarlo.
Ejemplo: “En Bogotá: necesito unas argollas a juego de oro blanco de 14 quilates según mi boceto, tallas 7 y 10, con los nombres grabados por dentro y una con un diamante de 0,2 quilates. Deben estar listas para la boda del 20 de mayo. Presupuesto hasta $ 1.900.000”.
Qué revisar en las respuestas
Pide que indiquen el peso aproximado, la pureza, el método de fabricación y el plazo. Pregunta si la pieza llevará sello de calidad y si entregan un documento con el peso y los materiales. Aclara si se puede cambiar oro viejo y a qué valor se lo toman. Las reseñas junto a cada oferta te ayudan a saber si el joyero cumple los plazos, algo clave en las joyas de boda.
Empieza con tiempo: una pieza personalizada necesita días para el diseño, la fundición y el pulido. Otros servicios los encuentras en la sección “Servicios domésticos”, y cómo funciona todo en la página “Cómo funciona”.